Dignidad para Llevar

Fecha: 15/octubre/2022, 7:00pm - 7:50pm
Lugar: Sala G
Organiza: Colmena Cultural
Autor(a): Leticia del Rocío Hernández Gómez
Participan: Olga Nelly García
Más sobre el autor(a)

Leticia del Rocío Hernández, originaria de Durango, Durango; abogada por el Tec de Monterrey Campus Monterrey, he participado en diferentes programas de formación y capacitación sobre Género y Trata de Personas en el Centro de Formación de la Organización Internacional del Trabajo (Turín, Italia).  

A través del proyecto de comunicación y prevención Rostros de la Trata, así como de mi blog y distintas colaboraciones en medios principalmente electrónicos, invito a la reflexión sobre temas sociales diversos, entre los que destacan los derechos de la infancia y adolescencia, violencia de género y trata de personas.  

Autora de Dignidad para Llevar (2010) y Los errores también cuentan (2015), A través de mi mirada (2016), basado en el testimonio de una joven víctima de trata de personas en su modalidad de explotación sexual; Desde la esquina (2018) y Sin Fecha ni Remitente (2019).  

Desde la dirección de la asociación Realidades sin Fronteras, he promovido diversas acciones para la prevención y detección de la violencia de género en el ámbito laboral, en las relaciones sexo afectivas y la impartición de justicia.   

Sinopsis

¿Qué pasa cuando ignoras todas las señales de advertencia de una relación imposible? ¿Cómo puedes vivir cuando tienes un terrible miedo a estar sola y por lo tanto la imperiosa necesidad de estar con quien sea? Tras un fracaso, ¿qué hacer con tanto amor y con tanta desilusión?, sobre todo ¿qué pasa cuando dejas de ser tu prioridad? Un relato íntimo para la mujer que sueña, busca, encuentra el amor a sí misma. Con un estilo único que incita a analizar y pensar sin olvidar el buen humor, la autora narra estas experiencias que fluyen de una página a otra, cuenta historias propias y ajenas, con una invitación a considerar cada día como una oportunidad única para tomar decisiones, tener confianza, mejorar, deshacernos de nuestras ataduras, saber que merecemos algo más y que vamos por el camino correcto.