Presentaciones

Presentación de libro: Amores tóxicos, futuros imposibles: El vivir feminista como forma de resistencia

Fecha: 9/octubre/2022, 3:00pm - 3:50pm
Lugar: Sala F
Organiza: Penguin Random House
Autor(a): Irmgard Emmelhainz
Participan: Griselda Córdova y Mariana Gabarrot
Firma de libros: Mesa 1, 16:00 a 17:00 hrs
Más sobre el autor(a)

Irmgard Emmelhainz

Es escritora e investigadora independiente. Obtuvo la licenciatura en Historia del Arte en la Universidad de las Américas-Puebla (2001), la maestría en Historia del Arte, Crítica y Teoría en The School of the Art Institute of Chicago con una especialidad en cine experimental (2003) y de 2003 a 2009 realizó un doctorado en la Universidad de Toronto. Ha sido invitada a impartir seminarios, conferencias y cursos en instituciones de talla internacional y sus textos han sido traducidos a más de una docena de idiomas para revistas y journals especializados sobre cine, arte, política y cultura. Sus más recientes publicaciones son: La tiranía del sentido común: la reconversión neoliberal de México (Paradiso, 2016; suny, 2021), El cielo está incompleto: Cuadernos de viaje en Palestina (Taurus, 2017; Vanderbilt, 2022) y Jean-Luc Godard’s Political Filmmaking (Palgrave-Macmillan, 2019). Actualmente es miembro del Sistema Nacional de Creadores en la categoría de ensayo

Sinopsis

Tomando en cuenta las urgencias del momento en el que vivimos, este ensayo está articulado como una bisagra que entrelaza una serie de diálogos imprescindibles con amigas imaginarias y reales. Las reflexiones tienen la preocupación común de esbozar debates urgentes que conciernen el estado del “ser mujer” en los albores de la segunda década del siglo XXI.

Incorporo voces de otras mujeres en un intento urgente para resistir el presente en su compañía, en un mundo en el que una “voz de mujer” existe en cuerpos interpelados para ocupar posiciones importantes a trabajar en fábricas, unirse al ejército, pero cuyos cuerpos son sistemáticamente vulnerados por la violencia de género y por la doble carga impuesta para ejercer trabajo productivo y reproductivo. Porque, aunque las mujeres hayamos logrado puestos políticos, los temas que nos conciernen siguen siendo un tema secundario o suplementario a la política, y por eso estamos furiosas.